He estado 3 veces en este sitio. La primera vez me gustó, sobre todo la comida, y sobre todo el solomillo, el trato simplemente correcto. La segunda vez que estuve fue para cenar y no me gustó el ambiente, frío y distante. Decidí repetir una tercera vez, ya que un mal día lo tiene cualquiera, y aquella vez lo frío y distante fue la comida. Las raciones de pescado simplemente ridículas. El trato rozó la grosería y sentí que nos invitaban a abandonar el restaurante. Lo consiguieron, no volveré más. |