Estancada seria la palabra que definiria a esta cocina, no evoluciona juega con los mismos veinte platos desde que abrió, y al final te aburren, servicio del vino inexistente con apenas 20 vinos en la carta y a precios desorbitados. y una cosa es ser un bohemio y otra tener el restaurante sucio, con la moqueta llena de manchas, la cortina llena de lamparones y la paredes parda del humo del tabaco he ido en cuatro ocasiones y no vuelvo mas |